MÉDICOS DEL MUNDO EN BOLIVIA

Médicos del Mundo España está presente en Bolivia desde el año 2001, ejecutando proyectos de manera inicial en el departamento de La Paz y ampliando su actuación en el año 2006 a la Provincia de Velasco en el Departamento de Santa Cruz. Para el año 2018, las actuaciones de MdM en Bolivia alcanzaron 25 Municipios de los Departamentos de La Paz, Santa Cruz de la Sierra, Pando, Cochabamba, Chuquisaca y Potosí. Para ello contamos con un equipo multidisciplinario conformado por personas de diversas profesiones del área social y sanitaria.

Durante los años de intervención nuestras acciones se han centrado en la mejora del ejercicio del derecho a la salud de la población más vulnerable, principalmente mujeres adolescentes y adultas indígenas. Bajo esta premisa, la línea básica de actuación de Médicos del Mundo en Bolivia está enmarcada en el apoyo al sistema público de salud, teniendo como ejes estratégicos: atención integral intercultural, gestión participativa en salud y gestión de la salud en los gobiernos locales, bajo un concepto del derecho a la salud con enfoque de género basado en derechos humanos, con acciones orientadas al desarrollo y fortalecimiento de las capacidades de los titulares de derechos, de responsabilidades y obligaciones. 

Apoyamos a las instituciones para poner en marcha la Política de Salud Familiar Comunitaria Intercultural (SAFCI), con el objetivo global de mejorar la salud de la población, en particular de las mujeres. Y eso no puede hacerse en Bolivia sin una perspectiva intercultural, por lo que apostamos por promover la participación de hombres y mujeres de las comunidades en la toma efectiva de decisiones vinculadas al ejercicio del derecho a la salud y la equidad de género.

CONTEXTO HUMANITARIO DEL PAÍS

Bolivia, con una población de 11,5 millones de habitantes es cuna de una gran diversidad cultural, desde los Andes hasta la cuenca del Amazonas. Coexisten 36 naciones y pueblos indígenas originarios campesinos (PIOC) reconocidos por la Constitución Política del Estado Plurinacional Boliviano del año 2009. Esta Constitución ha representado el avance normativo de mayor trascendencia para sectores mayoritarios de la población, como las mujeres y la población indígena, históricamente excluidos y por lo tanto sin acceso al ejercicio de sus derechos fundamentales y a la negación de su ciudadanía. 

La Asamblea Constituyente (2006) fue el espacio donde, por primera vez y de forma visible, cobró vida la diversidad y pluralidad de Bolivia, manifestada en la presencia de sus propios representantes, mujeres y hombres asambleístas, representantes legítimos. Este espacio representó desde su conformación la inclusión de mujeres, indígenas y campesinos en el ejercicio de sus derechos civiles y políticos, de su ciudadanía, y de la lucha de los pueblos indígena originario campesino que reivindicaban su reconocimiento e inclusión en la normativa boliviana.

A nivel de salud, el sexo y el género condicionan la supervivencia diferencial entre hombres y mujeres. Por un lado, las causas de enfermedad y muerte prematura son distintas para las mujeres que para los hombres e igualmente la pobreza tiene por hoy más efectos negativos sobre la salud y supervivencia de las mujeres.

Las estadísticas arrojan datos alarmantes sobre la mortalidad materna por causas prevenibles y sobre las consecuencias de la sujeción de los cuerpos femeninos a los tabúes sexuales. La población en general y las mujeres en particular, tienen información insuficiente, inadecuada o distorsionada sobre los problemas de salud sexual y reproductiva que las afectan, lo que incide –entre otras causas- en la persistencia de una alta tasa de mortalidad materna y en el incremento de infecciones de transmisión sexual, cáncer de cuello de útero y cáncer de mama.

En el caso de las mujeres, la problemática concerniente a la salud conlleva un sinfín de condicionantes socioculturales que aportan a la desigualdad e inequidad, entre ellos, la asignación de roles relacionados solamente a la reproducción, falta de reconocimiento social, anulación sistemática de su ciudadanía, violación de sus derechos, estigmatización de su condición de género, desvalorización de su aporte a la sociedad, invisibilización de sus necesidades y problemáticas sociales y de salud, que las mantienen en situación de indefensión y vulnerabilidad.

La inequidad de género en salud se expresan de manera diferencial en:

  • El estado de salud.
  • El acceso a recursos y servicios necesarios.
  • El financiamiento de la atención.
  • La participación en la gestión de salud.

Otra problemática que en los últimos años ha generado alarma en la sociedad boliviana es la violencia en razón de género. Según datos del Centro de Desarrollo de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM, 2013) el 64% de los casos de muertes de mujeres corresponde a feminicidio, siendo alarmante este porcentaje que muestra una realidad contundente en relación a la situación de violencia contra la mujer en Bolivia.

Esto demuestra la fuerte influencia del patriarcado aún imperante en la sociedad, donde el ejercicio del poder se manifiesta en todos los entornos de las mujeres: familiar, institucional, social, económico, político, vulnerando toda posibilidad de una vida libre de violencia.

El año 2020, como en el resto del mundo, estuvo marcado por la covid-19 en Bolivia. El país afrontó una dura pandemia con un frágil sistema público de salud, con insuficiente capacidad para la resolución de los casos. Algunas de las grandes ciudades del país sufrieron también escasez de medicamentos e indumentaria de bioseguridad entre otros.

Durante este periodo Médicos del Mundo ha trabajando intensamente en la pandemia apoyando al personal de salud en la preparación a la emergencia. Los ejes principales se centran en la revisión del sistema ambulatorio y de referencia, de los sistemas de triaje y aislamiento así como la formación a personal de salud en gestión de la crisis en varias zonas del país en las que se está presente. También hemos apoyado en la comunicación y sensibilización mediante el diseño y reproducción de cartelería en coordinación con el Ministerio de Salud, así como de mensajes radiales.

Durante estos tiempos vividos, en el país se ha destacado la capacidad de resiliencia de los pueblos indígenas, aplicando medidas internas de aislamiento y de control de ingreso a sus territorios, haciéndose evidentes sus principios de reciprocidad y complementariedad en la respuesta a la pandemia.


Trabajamos con el objetivo de contribuir en la mejora de la situación de la salud de la población boliviana, especialmente de las mujeres. Apostando por avanzar hacia una democracia intercultural, por la participación política equitativa de las mujeres y la mejora en el acceso a servicios de salud interculturales.